Un partido ganado y una “victoria” para nuestros chicos

Nuestros cadetes consiguen una apretada victoria en el Colegio La Salle en un encuentro marcado por la igualdad. Por su parte, los juveniles caen derrotados frente al Atlético Valladolid en un encuentro que acabó con la sensación de haber ganado mucho más que perdido. 

Mañana vallisoletana por excelencia y una de las cunas del balonmano de la ciudad era el escenario para disfrutar del encuentro cadete. El Colegio La Salle iba a presenciar el encuentro entre los suyos y el HV bajo un manto de niebla.

Comenzaba el encuentro y, desde el principio, se pudo apreciar que la igualdad iba a ser la nota predominante del encuentro. Los dos equipos planteaban una defensa 5:1 que hacía daño al equipo rival. Además, las continuas imprecisiones ofensivas por parte de ambos conjuntos hacía que ambos entrenadores necesitasen una dosis de calma.

Con un tira y afloja constante, ambos equipos intentaban hacerse con el control del encuentro. El HV fue el que más asentado comenzó a estar en el encuentro y, poco a poco, se ponía por delante en el marcador. Con una actuación peculiar de los colegiados, el equipo visitante jugaba con el tiempo viendo que la victoria podía irse para la Rondilla.

Y así fue, al final un 27-29 que permite sumar la tercera victoria del conjunto de Dani Lorasque y Abel Barrio.

Por su parte, el domingo era el turno de los juveniles que se enfrentaban al líder de la clasificación, el Atlético Valladolid.

El encuentro comenzaba con un HV muy enchufado. El 5:1 planteado por Dani Lorasque y Óscar Perales hacía mucho daño al ataque visitante que veía como los locales se hacían con el mando del partido y del marcador.

Mucha intensidad en todas las facetas del juego y una defensa, por fin, dura y contundente hacía que el HV jugase con rentas de 3 goles durante toda la primera mitad. Además, el ataque rápido con buenos unos para uno y combinaciones entre la primera línea hacia mucho daño a su rival.

En la reanudación, el encuentro continuaba con la misma tónica. Con un solo dominador en la pista, el HV seguía mandando en el electrónico mientras su rival intentaba, de todas las maneras posibles, evitar que la victoria se escapase.

Así transcurría el partido hasta que a falta de diez minutos para el final apareció el cansancio local y el portero visitante. Este último fue el encargado de dar la vuelta al marcador deteniendo 4 lanzamientos seguidos que permitía a los visitantes ponerse por delante en el marcador por primera vez en el encuentro.

No pudo ser y, al final, un injusto 30-32 fue el resultado final que no hizo justicia a lo visto en el Gonzalo de Berceo.