La “magia” del balonmano

A continuación vamos a tener antes nosotros una vivencia personal de una de nuestras infantiles. Sentimientos, sensaciones y un relato que nos pondrá la piel de gallina. Esto demostrará que este deporte no es solo balonmano; este deporte va mucho más allá.

Su nombre es Ainhoa de la Cruz y forma parte de nuestro infantil femenino que practican el balonmano en las Jesuitinas. No es su primer año haciendo balonmano, ni mucho menos, pero el pasado fin de semana tuvo la ocasión de saborear una nueva sensación: la de anotar un gol.

Este es el relato que nos dejó después de perforar una portería rival:

“Mi nombre es Ainhoa, tengo 12 años y llevo varias temporadas practicando balonmano en HandVall. Entrenos semanales, frio, calor, partidos, golpes, risas y un sin fin de vivencias, pero nunca había tenido la suerte de disfrutar de la sensación de marcar un gol en un partido…¡hasta el pasado sábado!

Era el minuto 15 de partido contra el Bm Delicias y el balón llegó a mis manos, en otras ocasiones hubiese devuelto la bola a mi compañera pero como dicen mis entrenadores: ¨¡hay que ser valiente!¨ y asi lo hice 3 pasos, salto y…GOL. Me dieron ganas de correr, saltar y celebrarlo con todas mis compañeras pero…había que ayudarlas a seguir defendiendo. Mientras llegaba a la defensa, con una sonrisa de oreja a oreja, pensaba en mis compañeras, las de la pista, las del banquillo y las que gritaban mi nombre desde la grada de Jesuitinas. Cuando me tocó descansar en el banquillo recordaba a mi entrenadora Alba, Raul, Tobe y a todos los compañeros y de los años anteriores y que tanto me han ayudado.

Ahora se que soy capaz de marcar y que mis compañeras confían en mi para ello asi que espero marcar mas goles para ayudar a mis compañeras a lograr los objetivos, ya que sin ellas no hubiese podido marcar mi primer gol”.

El balonmano es deporte, sí. Pero un deporte con magia. Esa magia que hace disfrutar, sonreír y ser capaz de hacer soñar a todo el mundo, desde los más pequeños a los más mayores. Un conejo en la chistera, una barita mágica, un balón o un 40×20. Todo vale a la hora de ser feliz y disfrutar.