Empate y… gracias

Los mayores de club no pasan del empate frente al Constructoras Noroeste y sigue complicándose la tercera plaza de la competición. El parón, con tan sólo dos entrenamientos, ha hecho mucho daño al equipo de Álvaro.

El partido comenzó y pronto se pudo apreciar como iba a ser el devenir del mismo. Con los locales entrando en el ritmo del rival, comenzaron a llegar la falta de intensidad defensiva que no permitía a los nuestros salir a la contra. Además, el ritmo pesado no dejaba libre una circulación de balón eterna por lo que todo hacía prever que el encuentro iba a ser complicado.

Por su parte, el Constructoras estaba muy a gusto en el encuentro. Sin apenas recambios en el banquillo, los visitantes leían bien el encuentro. Ni el cambio de defensa planteado por el HV inmutaban a los de Delicias que hacían mucho daño a su rival con el juego con los pivotes.

Álvaro lo intento con una 6:0 pero, en este caso, los extremos eran los encargados de llevarse el protagonismo ya que la defensa se cerraba entorno al pivote y los desdoblamientos en la primera línea visitante permitían abastecer a estos para finalizar.

Los pocos minutos que el HV defendió dieron como resultado varias contras llevadas hasta campo contrario con más pena que gloria, acabando el balón en la mayoría de ellas en el cuerpo del portero. A su vez, cuando se movía el balón, en ataque posicional, este no tenía la velocidad suficiente como para desestabilizar la defensa cerrada del Constructoras y los lanzamientos, tanto de la primera línea como los extremos, o se iban fuera o eran detenidos por el portero visitante. De esta forma se llegó al descanso con un gol de desventaja para el HV.

En la reanudación, los pupilos de Álvaro consiguieron dar la vuelta al marcador y alcanzar una ventaja de hasta 3 goles, gracias a las aportaciones en portería, la subida rápida de balón y haciendo llegara hasta los extremos el esférico, que esta vez parecían estar algo más centrados en el partido.

Pero todo parecía un espejismo, ya que con la ventaja en el marcador volvía la relajación de todo el equipo, tanto de los jugadores en el campo como los que entraban desde el banquillo. Si a eso le sumamos que se volvía a jugar al ritmo que interesaba al equipo visitante, incluyendo polémicas y trifulcas que sacaron a más de uno del HV del partido, se llegó al final del partido con un marcador igualado a 30.

Aún podía haber sido peor si en la última acción del partido el Constructoras hubiese llegado a portería en la contra antes del pitido final, pero no. Un empate que bien pudo ser una derrota.